El artículo 37 de la ley de arrendamientos urbanos (artículo 37 LAU) invita a las partes del contrato de arrendamiento (inquilino y arrendador) a formalizarlo por escrito.

Antes de comenzar me gustaría hacer mención al hecho de que el 6 de Junio de 2013 se modificaron muchos artículos de la ley de arrendamientos urbanos, de forma que los que se modificaron tenían una redacción para los contratos anteriores a esa fecha y otra redacción distinta para los contratos posteriores a esa fecha.

En cuanto al artículo 37 LAU, éste no sufrió ninguna modificación, por lo que su redacción y, por tanto, su aplicación, va a ser exactamente la misma independientemente de que el contrato de arrendamiento sea anterior o posterior al 6 de junio de 2013.

Hechas estas tres matizaciones, paso a analizar la redacción de dicho artículo 37 LAU

Artículo 37 LAU

Dice el artículo 37 LAU lo siguiente:

Artículo 37. Formalización del arrendamiento.

Las partes podrán compelerse recíprocamente a la formalización por escrito del contrato de arrendamiento.

En este caso, se hará constar la identidad de los contratantes, la identificación de la finca arrendada, la duración pactada, la renta inicial del contrato y las demás cláusulas que las partes hubieran libremente acordado.

Análisis

Artículo 37 LAU

Las partes podrán compelerse recíprocamente a la formalización por escrito del contrato de arrendamiento.

En este caso, se hará constar la identidad de los contratantes, la identificación de la finca arrendada, la duración pactada, la renta inicial del contrato y las demás cláusulas que las partes hubieran libremente acordado.

Para analizar el artículo 37 LAU debemos de partir inicialmente de la existencia del principio de libertad de forma de los contratos. Así, el artículo 1278 del Código Civil nos indica que los contratos crearán obligaciones entre las partes “cualquiera que sea la forma en que se hayan celebrado…“.

Por lo tanto, el artículo 1278 CC establece en el derecho civil español el principio de libertad de forma, lo que quiere decir que los contratos son válidos y generan obligaciones tengan o no tengan forma escrita.

Por lo tanto, lo que prima es la libertad de forma, teniendo validez y generando obligaciones para las partes tanto la forma escrita como la verbal.

Sin embargo, el artículo 37 LAU establece que la parte arrendadora puede obligar a la arrendataria a que el contrato se formalice por escrito, y viceversa. Y ello puede pedirse estando ya vigente un contrato verbal o en los casos en que aún no existe relación de arrendamiento entre las partes.

Por lo tanto, el contrato puede tener forma verbal, pero si alguna de las partes exige a la otra la formalización del contrato por escrito, ésta estará obligada a ceder ante tal petición, so pena de nulidad del contrato de arrendamiento por incumplimiento de dicho artículo 37 LAU., mediante la vía del proceso ordinario por tratarse de materia de arrendamientos urbanos.

Es importante tener en cuenta que el artículo 37 LAU no permite exigir a la otra parte formalizar el contrato en escritura pública, sino que únicamente permite exigir que se formalice por escrito. Lo que quiere decir que sólo se podrá exigir formalizar el contrato en escritura pública cuando el contrato de arrendamiento (de vivienda o de uso distinto al de vivienda) sea de seis años o más (a tenor del artículo 1279 CC).

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