Además de la posibilidad que le Ley otorga al inquilino para deducir un 10,05% de las rentas que ha pagado en concepto de alquiler (deducción estatal, solo aplicable a contratos anteriores a 2015), también existe una deducción del inquilino por alquiler de vivienda en la Comunidad Valenciana.

Junto a la posible deducción estatal para contratos anteriores a 2015 que ya tuve ocasión de explicar en el post Deducción en el IRPF del inquilino por alquiler de vivienda habitual, también puede éste deducir en su declaración de la renta una parte de las cantidades que ha pagado al arrendador en concepto de alquiler, según cumpla o no determinados requisitos.

Por aclarar las cosas…el inquilino sólo podrá acceder a la deducción estatal si su contrato es anterior a 2015, pero podrá acceder a la deducción de la Comunidad Valenciana independientemente de que su contrato sea anterior o posterior a 2015 (eso si, debe ser posterior al 23 de abril de 1998).

Requisitos para acceder a la deducción en la Comunidad Valenciana

Los requisitos que deben cumplirse para tener derecho a deducción y que aquí te resumo vienen recogidos en la Ley 13/1997 de 23 de diciembre. En concreto, en su artículo 4.

1.- Debe tratarse de la vivienda habitual del inquilino, es decir, no podemos estar hablando de contratos de arrendamiento de temporada, sino de contratos de arrendamiento de vivienda habitual.

2.- La base imponible bruta (general más del ahorro) del inquilino no puede ser superior a 25.000 euros si hace declaración individual o a 40.000 euros si hace declaración conjunta.

3.- El arrendatario/inquilino deberá acreditar que el arrendador ingresó la fianza del contrato de arrendamiento exigida en el art. 36 LAU en el órgano correspondiente de la Comunidad Valenciana. Si la fianza no se ingresó no existirá el derecho a deducción. Y si se ingresó tardíamente, solo habrá derecho a deducción sobre las rentas pagadas con posterioridad al ingreso de la fianza.

4.- Hará falta reflejar en la casilla correspondiente de la declaración de la renta el documento de identidad del arrendador.

5.- Que durante al menos la mitad del periodo impositivo el inquilino ni ninguno de los miembros de su familia sean propietarios o inquilinos de otra vivienda que esté a menos de 100 kilómetros de la vivienda alquilada.

6.- Que el inquilino no tenga derecho a deducción por inversión en vivienda habitual.

7.- Las edades y sumas que se pueden deducir son, según la edad y la discapacidad o no del inquilino, las siguientes:

  • Inquilino tenía 36 años o más a fecha 31 de diciembre del año anterior al actual: en este caso podrá deducir un 15% de las rentas pagadas al arrendador, pero con un máximo de 459 euros.
  • Inquilino tenía 35 años o menos a fecha de 31 de diciembre del año anterior al actual: en este caso podrá deducir un 20% de las rentas pagadas al arrendador, pero con un límite máximo de 612 euros.
  • Independientemente de la edad, si el inquilino es discapacitado físico en grado igual o superior al 65% o discapacitado psíquico en grado igual o superior al 33%, podrá deducir un 20% de las rentas pagadas al arrendador, pero con un límite máximo de 612 euros.
  • Inquilino tiene 35 años o menos a fecha de 31 de diciembre del año anterior al actual y, además, es discapacitado físico en grado igual o superior al 65% o discapacitado psíquico en grado igual o superior al 33%: en este caso el inquilino podrá deducir un 25% de las rentas pagadas al arrendador, pero con un límite máximo de 765 euros.
  • Independientemente de la edad, si el inquilino ha tenido que arrendar una vivienda en una localidad diferente a aquella en la que vivía el año anterior, y el arrendamiento ha sido para trabajar en esa localidad como trabajador por cuenta ajena o como autónomo: en este caso el inquilino podrá deducir un 10% de las cantidades pagadas al arrendador, pero con un límite máximo de 204 euros.

Sólo se podrá optar al porcentaje expresado en los casos en que la base imponible sea inferior a 23.000 euros en tributación individual o 37.000 euros en tributación conjunta.

En los casos en que la base imponible esté entre 23.000 euros y 25.000 euros en tributación individual, o en tributación conjunta esté entre 37.000 euros y 40.000 euros, entonces el derecho a deducción no alcanzará los porcentajes establecidos, sino el resultado de aplicar las siguientes operaciones:

  • En tributación individual: el resultado de multiplicar el importe o límite de deducción por un porcentaje obtenido de la aplicación de la siguiente fórmula: 100 × (1 – el coeficiente resultante de dividir por 2.000 la diferencia entre la suma de la base liquidable general y del ahorro del contribuyente y 23.000).
  • En tributación conjunta: el resultado de multiplicar el importe o límite de deducción por un porcentaje obtenido de la aplicación de la siguiente fórmula: 100 × (1 – el coeficiente resultante de dividir por 3.000 la diferencia entre la suma de la base liquidable general y del ahorro del contribuyente y 37.000).

Y tu…¿has tienes derecho a deducción?.