Esta semana he tenido un juicio de desahucio por impago de alquiler del inquilino en Las Palmas de Gran Canaria. Esta vez el inquilino  se había opuesto a la demanda por medio de abogado de oficio (decía que si que había pagado la renta que se le estaba reclamando en la demanda).

Las negociaciones previas

Como en otros juicios de desahucio, en esta ocasión el inquilino también había solicitado abogado de oficio y se le había concedido.

En el escrito de oposición a la demanda que preparó el abogado del inquilino, decía que si que había pagado las rentas que yo le reclamaba en la demanda.

Obviamente no las había pagado, por lo que era evidente que sería condenado a pagar la totalidad de las rentas reclamadas.

Estábamos citados para el juicio, y antes de entrar a la sala de vistas pude hablar con el inquilino (con su abogado) y llegamos a un acuerdo bastante satisfactorio. El inquilino devolvió las llaves en ese instante y se le perdonó la mitad de la deuda.

El acuerdo era muy bueno, principalmente porque para el lanzamiento (desalojo) aún faltaban 4 meses.

De esta forma, el arrendador ha recuperado las llaves en marzo en lugar de en Julio.

Abogado de desahucios por impago de alquiler en Las Palmas

Por lo tanto, mi cliente ha recuperado las llaves de la vivienda y el inquilino le debe 2.500 euros.

Esos 2.500 euros se le van a reclamar al inquilino, puesto que es solvente y tenemos la esperanza de cobrar esa deuda.

Por otro lado, me ha llamado mi cliente para decirme que la vivienda está en muy buenas condiciones, por lo que no hay que reclamar daños al inquilino por ese motivo.

Ciudad de la Justicia (Las Palmas)

Pese a que en este caso aceptamos el acuerdo del inquilino porque aún faltaban cuatro meses para el lanzamiento (desalojo), tenía la certeza de que el juicio se iba a ganar puesto que el impago de renta existía y es motivo de desahucio según el artículo 27 de la LAU.

La recompensa

En fin…, llevaba mucho tiempo sin ir a Las Palmas. Demasiado.

Es una ciudad que me dejó fascinado hace varios años, en un viaje que hice al poco de terminar la carrera de Derecho.

Según el taxista me iba adentrando en la ciudad, una enorme nostalgia se apoderaba de mi. Y los recuerdos de aquél viejo viaje sacudían mi cabeza…

Al terminar el juicio llegó la parte buena de todo esto.

Tomamos una cerveza para celebrar la buena noticia, que nos supo a gloria bajo los 25 grados que teníamos en ese momento.

Me reconoció que estaba contentísimo con que hubiera volado yo desde Granada a Gran Canaria para defenderle en juicio, en lugar de nombrar como sustituto a algún abogado de Las Palmas. Y yo le dije que para mi la mayor satisfacción es devolverle a mis clientes la confianza que ellos han depositado en mi, aunque ello suponga volar hasta Canarias.

Y tu… ¿Tienes algún problema de impago con tu inquilino en Las Palmas?.