El momento de la terminación o finalización del arrendamiento y devolución de las llaves puede llegar a ser uno de los más tensos en la vida de un contrato de alquiler, ya que tanto el inquilino como el arrendador se están jugando sus intereses, lo que traducido a un lenguaje más llano quiere decir que se están jugando dinero.

Antes de que llegue el día de la devolución de las llaves por parte del inquilino, se da por hecho que las partes ya se han notificado la una a la otra, por escrito o verbalmente, su deseo de dar el contrato por terminado.

Llegado el día de la entrega de llaves hay que hacer las cosas bien, pues están en juego derechos tanto del arrendador como del inquilino.

Es un acto importante en el que hay que dejar zanjadas varias cosas (fianza, deterioros, reconocimiento de deuda en caso de que existan rentas o suministros impagados, devolución de llaves, etc) y por lo tanto el inquilino y el arrendador se están jugando intereses importantes.

La importancia de firmar un documento de entrega de llaves

Al igual que cuando comienza el arrendamiento las partes no suelen dudar en que hay que firmar un contrato (contrato de arrendamiento), cuando la relación de arrendamiento termina también es muy conveniente firmar un documento en el que quede constancia de la realidad de las cosas.

En la mayoría de los casos todo sucede correctamente, las partes muestran buena voluntad y se esfuerzan por llegar a un entendimiento cuando hay algún desacuerdo, por lo que se firma el documento mencionando en él todo lo que sea necesario mencionar.

Los puntos que deben quedar recogidos en el documento de finalización de contrato son los siguientes:

  • Dejar claro que una parte entrega las llaves y la otra las acepta
  • Qué ocurre con la fianza
  • ¿Hay deterioros?
  • Suministros
  • Posibles indemnizaciones
  • Rentas pendientes de pago

Si estás interesado/a en un buen documento de finalización de contrato, te dejo enlace al modelo de finalización de contrato de arrendamiento que yo suelo utilizar normalmente.

Sin embargo, sucede a veces que alguna de las partes no quiere firmar el documento de finalización de contrato o lo quiere firmar pero no todas las cláusulas o, aún peor, el propietario no quiere aceptar las llaves, o el inquilino no quiere devolverlas (o las deja en cualquier lugar, como en el buzón), etc.

Por lo tanto, vamos a ver cuáles son los posibles problemas que pueden existir en este día tan señalado, una vez que arrendatario y arrendador se han citado para dar por finalizado el contrato.

El inquilino no acude a la cita

El inquilino puede decidir no acudir a la cita y actuar de varias formas diferentes:

  • Deja las llaves en algún lugar y el arrendador se entera de ello (por vecinos, por el propio inquilino, etc): en este caso no es conveniente que el arrendador coja las llaves y acceda a la vivienda, pues se queda a merced de la buena o mala fe del inquilino, en el sentido de que el inquilino podrá volver a la vivienda cuando quiera y si el arrendador la ha ocupado pues puede encontrarse con un buen problema (se expone el arrendador incluso a ser denunciado por allanamiento de morada o a una posible extorsión por parte del inquilino). Te amplío información en el post El inquilino se ha ido sin devolver las llaves.
  • No deja las llaves en ningún sitio y continúa en la vivienda: en este caso el inquilino tendrá que seguir pagando la renta, excepto que el arrendador sea quien pretenda la finalización del contrato, en cuyo caso tendrá que interponer una demanda de desahucio (por impago o por finalización de contrato).
  • No deja las llaves en ningún sitio y desaparece: en caso de que el inquilino no acudiera a la cita y tampoco dejara las llaves en ningún sitio, sencillamente el contrato de arrendamiento no finaliza y el arrendador tendría que esperar a que se produzca algún impago para interponer una demanda de desahucio para poder recuperar la vivienda.

El arrendador no acude a la cita

En el caso que el inquilino quiera dar por finalizado el contrato de arrendamiento y devolver las llaves y el arrendador no acuda a la cita, el inquilino no tendrá más remedio que depositar las llaves en una Notaría e instar al Notario para que le haga llegar las llaves al arrendador.

Si esta operación no tiene éxito (el arrendador no acepta las llaves del Notario) entonces el inquilino tendrá que interponer una demanda de finalización de contrato, para que sea el juez el que dicte que el contrato ha terminado y haga llegar las llaves al arrendador.

Estos casos en los que el arrendador no quiere coger las llaves se dan sobre todo cuando existe alguna deuda por parte del inquilino y el arrendador se siente con el derecho de no aceptar las llaves hasta que esté toda la deuda saldada.

El inquilino acude pero no quiere firmar el documento de devolución de llaves

Lo esencial del documento de finalización de contrato es que el contrato termina y que se produzca la devolución de las llaves.

Por tanto, si el inquilino acude a la cita pero se niega a firmar el documento pueden ocurrir además dos cosas:

  • Entrega las llaves: pueden darse problemas futuros para el arrendador si las acepta, pues si el arrendador entra en la vivienda y posteriormente el inquilino decide volver, entonces el arrendador no podrá probar que el contrato ha terminado (pues no hay documento firmado) por lo que el arrendador puede verse sometido a extorsión por parte del inquilino. Si hay testigos de la entrega de llaves la cosa cambia, pero es importante que esto no ocurra, es decir, es importante que el inquilino firme el documento, y si no lo hace y no hay testigos es preferible no entrar a la vivienda e interponer una demanda de desahucio para que el juez decrete la finalización del contrato y permita al arrendador entrar en la vivienda.
  • No entrega las llaves: si el inquilino acude a la cita pero ni firma el documento ni entrega las llaves estamos en la misma situación que si no hubiera acudido a la cita, es decir, el arrendador tendrá que interponer una demanda de desahucio (por impago de rentas o por finalización de contrato).

El inquilino acude y firma el documento pero no entrega las llaves

Es una situación un tanto absurda pero quería recogerla como otra posibilidad.

La finalización de un contrato debe quedar documentada y, además, deben devolverse las llaves. Si en el documento se recoge que se han devuelto las llaves, el arrendador podrá acceder a la vivienda incluso aunque el inquilino se niegue a entregarlas físicamente (porque no quiera, porque las haya perdido, etc), pues ha quedado documentada la intención de devolver la posesión.

El arrendador acude pero no quiere firmar el documento o no quiere coger las llaves

Si el arrendador se niega a firmar el documento pero acepta las llaves por parte del inquilino, entonces quien puede tener problemas es el inquilino, pues si no hay testigos el arrendador podrá exigirle las rentas que quiera con posterioridad a la devolución de las llaves, y el inquilino no tendrá como demostrar que el contrato ha terminado (pues no hay documento firmado).

En el caso que el arrendador ni firme el documento ni quiera aceptar las llaves por parte del inquilino, entonces el inquilino tendrá que actuar del modo que he mencionado anteriormente para el caso de que el arrendador no acuda a la cita, es decir, tendrá que depositar las llaves en una Notaría para que se las ofrezcan al arrendador. Y si la operación no tiene éxito entonces el inquilino tendrá que interponer una demanda de finalización de contrato para que el juez sea quien dicte que el contrato ha terminado.

En caso de que te interese saber más sobre la situación en que el arrendador no acepta las llaves al inquilino, te invito a echar un vistazo al post El propietario o arrendador no acepta las llaves al inquilino.

Recuerdo únicamente que ni la ley de arrendamientos urbanos (LAU) ni el código civil (CC) obligan a firmar ningún documento de finalización de contrato pero, como hemos visto, por sentido común es más que interesante hacerlo.

Y tu… ¿te has encontrado alguna vez en una de estas situaciones?.