La notificación por edictos del Decreto de Admisión de un desahucio viene establecida en los artículos 155 y 164 de la ley de enjuiciamiento civil en los casos en que no puede notificarse al inquilino en el domicilio del local o vivienda arrendada.

Una vez que el abogado del arrendador elabora la demanda de desahucio, debe mandársela al procurador.

Es el procurador el que introduce la demanda en el sistema informático judicial, es decir, el que presenta la demanda (antiguamente de forma presencial y hoy en día de forma telemática).

La demanda de desahucio debe ir firmada por ambos profesionales, y no por el arrendador/demandante.

Una vez que la demanda se ha presentado telemáticamente, se distribuye entre los distintos juzgados del partido judicial en el que se ha presentado.

Y una vez que la demanda se atribuye a un juzgado en concreto (por ejemplo, al juzgado de primera instancia nº 58 de Madrid) lo primero que hace el juzgado es analizar si todo está correcto.

En caso de que todo esté correcto, el juzgado emite un Decreto, llamado Decreto de Admisión.

El Decreto de Admisión de la demanda de desahucio

El Decreto de Admisión es un documento que, en resumen, especifica lo siguiente:

  • Que se ha demandado al inquilino
  • El inquilino tiene diez días para pagar, desalojar, oponerse a la demanda, etc.
  • Que el juicio será el día … (en caso de que el inquilino se oponga a la demanda)
  • El lanzamiento será el día …
  • Y algunas cosillas más

Este Decreto de Admisión de la demanda de desahucio debe ser notificado a la parte demandante y a la parte demandada (al inquilino/a).

La notificación a las partes del Decreto de Admisión

Por lo que respecta a la parte demandante, el decreto de Admisión se envía al procurador que presentó la demanda (le llega de forma telemática). De esta forma el arrendador podrá saber por medio de su abogado en qué fecha se celebrará el juicio (en caso de oposición a la demanda por parte del inquilino) y el lanzamiento (desalojo).

En cuanto al inquilino demandado, el juzgado también tiene que notificarle el Decreto de Admisión, y aquí es donde suelen darse los problemas, pues en muchas ocasiones no es posible realizar la notificación.

Hasta no hace mucho, cuando no se podía notificar el decreto de Admisión de la demanda al inquilino, el juzgado procedía a averiguar otros domicilios en los que poder localizar al inquilino, recurriendo para ello a la base de datos de la policía, tráfico, etc. De esta forma se eternizaban los procesos de desahucio.

Sin embargo, afortunadamente para los arrendadores la situación ha cambiado y la ley ha atajado de raiz este problema, dando una buena solución.

La solución

La ley de enjuiciamiento civil (LEC) da respuesta a este problema en los artículos 155 y 164.

La combinación de los artículos 164.4 y 155.3 párrafo 2º LEC vienen a decirnos que en los procesos de desahucio el Decreto de Admisión de la demanda debe ser notificado al inquilino en el domicilio del local o vivienda arrendada, excepto en los casos en que el inquilino haya comunicado al arrendador con posterioridad a la firma del contrato de arrendamiento un nuevo domicilio para notificaciones.

Es decir, si se ha notificado al arrendador un nuevo domicilio tras la firma del contrato de arrendamiento, debe intentarse la notificación en el inmueble arrendado y, de ser negativa, en el nuevo domicilio notificado en su día al arrendador. Pero no deben hacerse nuevas averiguaciones por parte del juzgado.

Y si el inquilino no notificó ningún nuevo domicilio al arrendador (esto es lo más frecuente) entonces el juzgado tampoco debería buscar nuevos domicilios a través de la policía, tráfico, …

Que hacer entonces?

Bien, pues se haya notificado o no un nuevo domicilio, una vez que se agotan los domicilios notificados al arrendador por el inquilino (sean uno o varios), no debe el juzgado hacer averiguaciones de nuevos domicilios, sino que establece la LEC que debe notificarse el Decreto de Admisión de la demanda por medios de edictos, es decir, “colgando” el Decreto de Admisión en el tablón de anuncios del juzgado.

Este anuncio tiene los mismos efectos que si se hubiera notificado el Decreto por la vía tradicional.

No obstante, como el inquilino no suele enterarse que se ha colgado el Decreto de Admisión en el tablón de anuncios del juzgado, pues suele ocurrir que vence el plazo de 10 días sin que el inquilino se oponga a la demanda, por lo que el Juzgado tendrá que emitir un nuevo Decreto (Decreto de Archivo) que establecerá, entre otras cosas, que se celebre el lanzamiento (desalojo) en la fecha prevista.

Con esta solución la ley logra atajar un problema histórico como es el de las enormes demoras que se producían en los procesos de desahucios (y en otros) por no poder notificar correctamente a los demandados.

No obstante, a pesar de que así lo indica la ley, aún existen juzgados que persiguen garantizar en exceso los derechos del inquilino y tratan de localizar domicilios alternativos en los que tratar de localizar al inquilino para notificarle el decreto de Admisión de la demanda, con el enorme perjuicio que ello supone para el arrendador por la demora que se produce en los plazos.

Te dejo un modelo de escrito solicitando la publicidad por edictos del Decreto de Admisión para el caso que el juzgado trate de hacer averiguaciones de domicilio.

Y tu… ¿te han publicado por edictos o han intentado averiguar nuevos domicilios?.