Si tienes la duda sobre si puede ser menor de edad el inquilino o arrendatario de un contrato de arrendamiento debes saber que la solución se centra en el concepto de emancipación. Si el inquilino está emancipado podrá firmar el contrato de alquiler a pesar de ser menor de edad.

Para comprender quienes pueden firmar el contrato de arrendamiento desde el punto de vista de la edad tenemos que acudir a las normas del código civil (CC), ya que en esta materia la ley de arrendamientos urbanos (LAU) no dice nada.

Tenemos que partir del artículo 1.261 CC que viene a decir que si no existe el consentimiento de las partes (arrendador y arrendatario) no hay contrato (en este caso de arrendamiento).

Y a continuación el artículo 1.263 CC establece de forma tajante que no pueden prestar consentimiento los menores no emancipados. De aquí obtenemos los siguientes datos:

  • Los mayores de 18 años pueden ser inquilinos en un contrato de arrendamiento (siempre que no hayan sido incapacitados legalmente).
  • En cuanto a los menores de 18 años, podrán prestar consentimiento si están emancipados (siempre que no estén incapacitados legalmente) y no podrán prestarlo por si mismos en caso de no estar emancipados (tendrán que hacerlo representados por quienes ostenten la patria potestad).

Por lo tanto, ya sabemos que un menor de 18 años puede firmar un contrato de arrendamiento como inquilino si está emancipado. El quid de la cuestión, por tanto, está en conocer si el menor está o no emancipado, cuando se emancipa, quien le emancipa, etc.

La emancipación del menor de 18 años

De la emancipación se ocupa el artículo 314 CC que viene a decirnos que la emancipación tiene lugar:

  1. Por la mayoría de edad: es decir, tras los 18 años se puede firmar un contrato como inquilino.
  2. Por el matrimonio del menor: es decir, si el inquilino que pretende firmar el contrato de arrendamiento tiene el estado civil de casado, entonces puede firmar válidamente el contrato de arrendamiento.
  3. Por concesión judicial: el artículo 320 CC establece que el juez podrá conceder la emancipación de los hijos mayores de 16 años cuando estos la soliciten, escuchando previamente a los padres, en los siguientes casos: 1.- cuando quien ejerce la patria potestad contrae nupcias nuevamente o convive maritalmente con persona distinta del otro progenitor; 2.- Cuando los padres vivieran separados; y 3.- Cuando concurra cualquier causa que entorpezca gravemente el ejercicio de la patria potestad.
  4. Por concesión de quienes ejercen la patria potestad: para que tenga lugar la emancipación por concesión de quienes ejercen la patria potestad se requiere, según el artículo 317 CC, que el menor tenga 16 años cumplidos y que éste consienta dicha emancipación. Esta emancipación se otorgará al menor por escritura pública o por comparecencia ante el juez encargado del Registro (comparecencia del menor y de quienes ostentan la patria potestad). La concesión de emancipación tendrá que inscribirse en el Registro Civil para que surta efectos frente a terceros (artículo 318 CC).

Por todos estos motivos se consigue la emancipación y, por tanto, se puede firmar un contrato de arrendamiento (siempre que no haya incapacitación legal de la persona).

Pero además, existe otro motivo que otorga la emancipación y es fundamental en el estudio que estoy realizando en este post. Y es que el artículo 319 CC establece literalmente lo siguiente: “se reputará a todos los efectos como emancipado al hijo mayor de dieciséis años que con el consentimiento de los padres viviere independientemente de estos. Los padres podrán revocar este consentimiento”.

Por lo tanto, con el artículo 319 CC en la mano, un menor de 18 años pero mayor de 16 años puede firmar un contrato de arrendamiento en calidad de arrendatario/inquilino siempre y cuando los padres hayan consentido que su hijo viva independientemente de ellos.

Este consentimiento de los padres puede ser verbal, aunque es recomendable que sea escrito, dado que los padres pueden revocar el consentimiento en cualquier momento y entonces la relación arrendador/inquilino podría verse en problemas al haber desaparecido la capacidad del menor de prestar consentimiento por si solo.

Conclusión

Como conclusión, cuando un mayor de 16 años quiera firmar un contrato de arrendamiento/alquiler como inquilino, podrá hacerlo perfectamente si cuenta con el consentimiento de sus padres, si bien estos pueden revocarlo.

La anterior es la vía del artículo 319 CC.

Pero si esta vía no fuera suficiente, siempre se puede acudir a los otros cauces que he enumerado anteriormente.

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