Cuestiones cómo quién firma el contrato de arrendamiento son a menudo planteadas cuando existen pluralidad de arrendadores o de inquilinos

Se trata de una cuestión poco planteada cuando sólo existe un arrendador y un arrendatario. En estos casos la única duda que se plantea es si puede firmar el contrato una persona distinta al arrendador o al inquilino. Y la respuesta ha de ser afirmativa si quien firma exhibe o aporta un documento firmado por el arrendador o el inquilino (según el caso) autorizando a esta persona a firmar el contrato de arrendamiento.

Sin embargo, las dudas sobre quién firma el contrato de arrendamiento comienzan a surgir cuando son varios los arrendadores o varios los inquilinos del inmueble alquilado, y más aún si algunas de las partes es una Sociedad, una persona jurídica, etc. Quién firma, qué responsabilidad tiene cada firmante, etc., son cuestiones que se nos plantean en multitud de ocasiones y sobre las que nada dice la Ley de arrendamientos Urbanos.

Las partes del contrato de arrendamiento han de quedar perfectamente identificadas. Por ello hay que plasmar en el contrato determinados datos en función de si quien firma es una persona física (o varias) o una persona jurídica (o varias).

Parte arrendataria (inquilinos)

Personas físicas: en el caso en que haya sólo un inquilino y sea persona física firmará él (o quien le represente) y habrá que señalar en el contrato su nombre, DNI., domicilio para enviarle notificaciones, y condición de mayoría de edad. En caso de que sean varios los inquilinos, tendrán que firmar todos ellos. Cabe, no obstante, la posibilidad de que algún co-inquilino firme en nombre de otros co-inquilinos (además de por sí mismo, claro). En ese caso la parte arrendadora debería exigir que acredite documentalmente que puede firmar por los demás co-inquilinos y que así se refleje en el contrato. Si no existe documento que demuestre la representación, será inquilino sólo el firmante (y por tanto ese será el responsable). Si hay varios inquilinos es muy aconsejable determinar, para evitar problemas judiciales futuros, si responden frente al arrendador por el total de las deudas generadas (responsabilidad solidaria) o sólo por su cuota de participación como co-inquilino (responsabilidad mancomunada). Es recomendable exigir la responsabilidad solidaria.

Personas jurídicas: en caso de hablar de personas jurídicas en la parte arrendataria, habrá que indicar en el contrato el nombre o razón social de la persona jurídica, su CIF., domicilio para notificaciones y además habrá que identificar, con los mismos requisitos vistos para las personas físicas, a la persona que firma en representación de la persona jurídica e igualmente se mencionará el título bajo el que firma, es decir, si lo hace como apoderado (necesita un Poder), como administrador, etc. Conviene tener en cuenta que con quien se está firmando el contrato es con la persona jurídica o empresa, aunque firme un representante de ésta. Por tanto, en caso de tener que reclamar responsabilidades el arrendador, las tendrá que exigir a la persona jurídica y no al firmante. Por ello es interesante que el arrendador exija garantías adicionales (además de la fianza) por las posibles responsabilidades en que pueda incurrir la parte arrendataria (principalmente el impago de alquiler). Una de ellas sería exigir que los firmantes (representantes de la persona jurídica), u otras personas, avalen las obligaciones de la parte arrendataria (de la empresa, en este caso). Este aval puede ser solidario o mancomunado, como ya hemos mencionado para el caso de las personas físicas. En caso de ser solidario, el avalista responde del total de las deudas contraídas por la persona jurídica. En caso de ser mancomunado, cada co-avalista responde dpor su cuota de participación en el aval.

Parte arrendadora

En cuanto a la parte arrendadora, si hay sólo un arrendador será este quien firme (o quien le represente, tal y como hemos visto en el caso de un único inquilino) y si hay varios firmarán todos.

Ahora bien, en caso de pluralidad de propietarios, también se permite que firmen el contrato de arrendamiento, como arrendadores, los copropietarios que tengan la mayoría de la propiedad del inmueble, incluso aunque haya copropietarios que no quieran alquilar. Y para ello no hace falta autorización ni Poder alguno, sino que así lo permite el Código Civil (Alquilar la vivienda cuando un copropietario no quiere alquilarla).

Y por supuesto, si alguno de los copropietarios tiene Poder de representación del resto de copropietarios, también en este caso podrá éste arrendar (firmar) en nombre del resto de copropietarios.

Si la parte arrendadora es persona jurídica se actuará igual que hemos mencionado anteriormente.

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Eduardo Fernández-Fígares Estévez Eduardo Fernández-Fígares Estévez (450 Posts)

Eduardo es el principal artífice y autor del blog Abogados Para Todos, en el que divulga conocimientos, experiencias y normativa en materia de arrendamientos urbanos.