Una vez que se produce el impago de rentas por parte del inquilino, el arrendador tendrá varias opciones para reclamar. Entre ellas se encuentra la posible reclamación judicial de rentas de alquiler por proceso monitorio, pero también por proceso verbal.

Una vez que se produce un impago de renta, el arrendador podrá reclamar judicialmente varias cosas:

  • Que se le devuelva su vivienda.
  • Que se le devuelva su vivienda y además reclamar las deudas derivadas del impago de alquiler.
  • Reclamar exclusivamente la deuda generada por el impago de alquiler sin reclamar la devolución de la vivienda, bien porque no se plantea rescindir el contrato, bien porque el inquilino ya ha devuelto las llaves y ya sólo es necesario reclamar la deuda.

En este artículo me voy a centrar en el último supuesto, es decir, en la reclamación sólo de las deudas económicas derivadas del alquiler y cómo y por qué reclamarlas a través del proceso monitorio, en lugar de hacerlo a través de la otra alternativa que ofrece la ley de enjuiciamiento civil (el juicio verbal) que es objeto de estudio en nuestro artículo Reclamación judicial de rentas de alquiler por juicio verbal. Para conocer los pasos a seguir para reclamar la devolución de la vivienda os recomendamos pasar por nuestro artículo El desahucio express.

Lo que indico en el presente artículo es tan válido para los impagos de alquiler de inmuebles destinados a vivienda como para los destinados a otros usos (locales, oficinas, …). Además, es indiferente que se trate de contratos de arrendamiento firmados antes del seis de junio de 2013 o firmados con posterioridad a esa fecha. Es un dato irrelevante en esta materia, pero considero importante destacarlo dado el gran número de reformas que sufrió la ley de arrendamientos urbanos en esa fecha.

El proceso monitorio

El proceso monitorio es una opción que nos ofrece el articulo 812 de la ley de enjuiciamiento civil (LEC), mediante el que se pueden reclamar rentas al inquilino (tanto rentas como otras cantidades como luz, agua, teléfono, etc), sean del importe que sean, siempre que se cumplan una serie de requisitos:

  1. Que la deuda sea líquida, determinada, vencida y exigible.
  2. Que la deuda se pueda acreditar mediante documentos que aparezcan firmados por el deudor o con su sello. Por tanto, se podrá reclamar cualquier cantidad que cumpla el punto anterior y que aparezca recogida en el contrato, es decir, la renta, la luz, el agua, etc.

El proceso monitorio comienza a través de la presentación, por parte del arrendador, de la solicitud de inicio de proceso monitorio en el Juzgado de Primera Instancia del domicilio del inquilino o de su lugar de residencia, o del lugar en que se le pueda encontrar. No obstante, se puede utilizar también este modelo normalizado oficial disponible en los juzgados.

Proceso monitorio vs juicio verbal

Se suele optar por la reclamación judicial de rentas de alquiler por proceso monitorio en lugar de hacerlo mediante la otra posibilidad (juicio verbal) por los siguientes motivos:

Rapidez

Se trata de un proceso muy rápido. El arrendador interpone la demanda y, una vez admitida por el juzgado, se le otorga un plazo al inquilino de veinte días para pagar o para oponerse a la demanda.

Si paga, problema resuelto. Además, no existe condena en costas para ninguna de las partes.

El mayor inconveniente de este proceso monitorio es que si el inquilino se opone a la demanda (con esa oposición da a entender que no acepta la petición que le hace el arrendador), automáticamente se cierra este proceso monitorio y el asunto se ventila a través de la otra alternativa, es decir, del juicio verbal, con lo que se habrá perdido algún mes para terminar recayendo en el juicio verbal, que es precisamente lo que se pretendía evitar al elegir el monitorio. Es un riesgo que existe, pero en muchos casos sale bien la estrategia.

Título ejecutivo

Si el inquilino ni paga ni se opone en esos veinte días de plazo que se le han concedido, el arrendador obtiene una resolución del juez que es directamente ejecutiva, es decir, sirve para poder embargar directamente bienes al inquilino (nos ahorramos, por tanto, los dos juicios que habría que hacer si acudimos al juicio verbal en lugar de acudir al monitorio, es decir, el propio juicio verbal y un posterior juicio ejecutivo para que se ejecute lo que dijo el juez en el juicio verbal).

No es necesaria la participación de abogado y procurador para el arrendador

Sólo en caso de que el inquilino se oponga a la demanda y se tenga que ventilar el asunto a través de juicio verbal, en ese caso si tendrá que contratar el arrendador abogado y procurador si la cuantía del procedimiento verbal es superior a 2000€.

Tasas judiciales

En ninguno de los dos casos habrá que pagar tasas judiciales si el demandante es persona física. Si es persona jurídica si habrá que pagar tanto en el monitorio como en el verbal 100€ de fijo más un 0,50% de la deuda reclamada. Si se opta por el monitorio y posteriormente hay que acudir al verbal, se descuentan de las tasas del verbal las que se hayan pagado en el monitorio (para personas jurídicas).

Y tu…¿te estás planteando un monitorio?

¿Lo has tenido ya? ¿Cómo te fue?.