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¿Contrato de alquiler de un año o de cinco años?

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Los contratos de arrendamiento de vivienda habitual más utilizados en España suelen ser de un año prorrogable a cinco, si bien es perfectamente que sea de dos años prorrogable a cinco, de tres años prorrogable a cinco, etc.

Y sí. También es posible que el contrato sea, no de un año prorrogable a cinco, sino de cinco años «del tirón».

Entonces, qué es mejor?

Contrato de arrendamiento de un año prorrogable a cinco

Un contrato de arrendamiento de vivienda habitual de un año prorrogable a cinco tiene una gran ventaja para el inquilino y una gran desventaja.

Ventaja para el inquilino y desventaja para el arrendador

Si el inquilino desiste del contrato de arrendamiento (se quiere ir antes de que acabe el contrato) tendrá que pagar una indemnización bastante baja al arrendador (propietario).

Se trata del derecho de desistimiento regulado en el artículo 11 de la ley de arrendamientos urbanos (LAU).

Eso sí, la indemnización solo se paga si en el contrato hay una cláusula que diga que el inquilino debe indemnizar al arrendador en caso de desistimiento.

Por tanto, esto es una desventaja para el arrendador.

Ventaja para el arrendador y desventaja para el inquilino

El arrendador (propietario) podrá pedir al inquilino que desaloje la vivienda en un plazo de dos meses, después del primer año de contrato, si necesita la vivienda para habitarla él (el arrendador) o determinados familiares.

Eso sí, para ejercer este derecho, debe haber en el contrato una cláusula que permita al arrendador poder ejercer ese derecho. Si no, no podrá ejercerlo.

Se trata del derecho a favor del arrendador regulado en el artículo 9.3 LAU.

Evidentemente, esto es una desventaja para el inquilino.

Contrato de arrendamiento de cinco años

Un contrato de arrendamiento de vivienda habitual de cinco años «del tirón» tiene una gran ventaja para el inquilino y una gran desventaja.

Ventaja para el inquilino y desventaja para el arrendador

El inquilino se garantiza estabilidad, ya que el arrendador (propietario) no puede pedirle la vivienda durante los cinco años iniciales, aunque se apara uso propio del arrendador o determinados familiares.

Esto es, evidentemente, una desventaja para el arrendador.

Ventaja para el arrendador y desventaja para el inquilino

Si el inquilino quiere marcharse antes del quinto año, tendrá que pagar una indemnización al arrendador que será, en la mayoría de los casos, mucho mayor que si el contrato fuese de un año prorrogable a cinco.

Te dejo un modelo de contrato de arrendamiento de vivienda por si te hace falta.

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